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Sermón por el Rev Dayle Casey |
El segundo domingo de Cuaresma – Año A |
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En Chapel of Our Saviour |
Génesis 12:1-8 |
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Colorado Springs, Colorado |
Romanos 4:1-5, 13-17 |
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24 de febrero del 2002 |
Juan 3:1-17 |
¿Cuál es la razón por lo que estamos haciendo ésto? Específicamente, ¿Cuál es el objetivo de un sermón? Quizás, la respuesta más común a esta pregunta sea la de "enseñar." En verdad, los sermones pueden enseñarnos pero la enseñanza no es el objetivo principal de un sermón. La razón principal de un sermón en el contexto de un servicio religioso es ser la ocasión para tener una experiencia, una ocasión para encontrarnos con Dios y para ofrecer una elección, una oportunidad para responderle a Dios. Como es la ocasión y la oportunidad que Jesús le ofrece a Nicodemo.
Nicodemo era un hombre de buena reputación y de buenos conocimientos, un hombre quien había acumulado mucho de lo que el mundo tiene que ofrecernos. El era un fariceo y miembro del Sanedrín, el Concilio Gubernamental de los judíos. El era, en el concepto de hoy día, un Senador de la República y un Decano de la Escuela Seminarista de Harvard todos mezclados en uno, un hombre respetado por todos en los círculos sociales debido a sus esfuerzos de tener un gobierno estable y una religión respetable. Como buen fariceo, Nicodemo poseía muchas respuestas a las preguntas fundamentales de la vida, las respuestas a ambos la iglesia y el estado y eran las que lo habían traído a ser lo que era hoy en día.
Bueno, Jesús también era un rabino, un maestro como Nicodemo por lo que una noche, Nicodemo fue a buscar a ese maestro de quien todos hablaban. No se nos dice por qué. Cuando llega a verlo, se queda al principio en un rincón, escuchando sólamente. Pero después de un rato, cuando Jesús pregunta si alguien tiene algo que decir, Nicodemo dice, "Rabino, sabemos que eres un maestro mandado por Dios. Nadie podría hacer todos esos milagros si así no fuera." Y Jesús le contesta, "Te digo que, a menos que el hombre nazca nuevamente, no podrá entrar al Reino de Dios" Y Nicodemo le pregunta, "¿Cómo puede un hombre grande nacer de nuevo?"
Pues bien, ésta es la pregunta que ha hecho que la gente tenga diferentes opiniones con respecto a Nicodemo. Algunos dicen que Nicodemo, un erudito sobre la religión establecida y un hombre inteligente y tradicionalista quien se le conocía por no interesarse demasiado por entusiamos religiosos, por alabar con canciones y con las manos en alto y ese tipo de cosa, había logrado ser un buscador de lo que era realmente importante y espiritual en su vejez. El había oído acerca de este predicador que viajaba de lugar en lugar en el oeste de Tejas, quien estaba causando mucha controversia por todos lados y es por eso que decide ir a visitar a Jesús. Pero prefiere ir de noche, bajo el secreto de la oscuridad porque si su familia y sin duda sus colegas en la Escuela Seminarista lo supieran, no lo entenderían. Estas personas dicen que la razón por la cual Nicodemos va a visitar a Jesús de noche es porque andaba buscando algo refrescante y nuevo y que él quería hacer ciertas preguntas que no serían posible hacer en su propio terreno y que no serían bien recibidas ni por el Sanedrín ni por las Reuniones de Profesores.
Otros dicen que Nicodemo no andaba a la búsqueda de nada nuevo. Esos dicen que Nicodemo era un hombre que estaba claro en relación a las preguntas fundamentales sobre la vida y que estaba satisfecho con lo que sabía y que fue esa noche a la iglesia para desafiar a Jesús en nombre de las reglas establecidas. Dicen que fue para bajar a Jesús de su pedestal, para probarse a si mismo y a otros que este predicador tan radical quien estaba causando tanto furor en esos días, no sabía lo que decía con respecto a la venida del Reino de Dios, que estaba un poco loco, quizás también era un poco ridículo.
Y esas personas dicen que en el evangelio de Juan, éste había programado las reuniones de noche porque a ese mundo, al mundo de la oscuridad había venido Jesús, a un mundo de maldad y de una religión que estaba espiritualmente cansada donde el Reino de Dios no era ni más ni menos que un lenguaje religioso. Esas personas decían éso en el evangelio de Juan ya que al anochecer era el momento cuando las viejas preguntas sobre la vida, representadas por Nicodemo, se encontraban con la frescura del Espíritu de Dios en Jesús el que había venido como la luz a este mundo oscuro y que la pregunta de Nicodemo en vez de ser preguntada como una sincera búsqueda por el aspecto fresco y espiritual era en realidad preguntada como un desafío sarcástico a Jesús: "¿Cómo puede renacer un hombre que ya ha nacido? Es absurdo lo que dices, Jesús.
Tom Long dice que "Nicodemo representa a esa arrogante, ordenada parte de nosotros y de nuestro mundo que se siente totalmente confidente sobre el conocimiento humano y que cínicamente está seguro de lo que es y no es posible." Nosotros sabemos de estas cosas," nos dice Nicodemo " entre nosotros Jesús, de profesor a profesor, lo sabemos ¿nó?" Nicodemo saca a relucir la seguridad propia de todo erudito establecido, nos dice Long. El nos muestra su total confianza en si mismo y su completo conocimiento y él se expresa con un conocimiento fijo de lo que puede o no puede ocurrir en el mundo de la experiencia humana. El empieza la reunión tratando de parecer que está estableciendo las reglas del juego para la conversación: "Hablemos Jesús, de igual a igual." Desde un comienzo, pone a Jesús como si éste fuera tal como es él, tú y yo somos ambos maestros."
Pero Jesús no lo acepta. "Nó" le dice "no lo sabes. Nadie puede saber lo que es posible con Dios a menos que hayas nacido espiritualmente, nacido de nuevo, nacido del Espíritu." Y éso, desorienta a Nicodemo.
Es por eso que Nocodemo hace la pregunta " ¿Cómo puede un hombre hecho y derecho nacer de nuevo?" Y Jesús le dice que está hablando sobre una persona que ha sido rehecha completamente de pies a cabeza (eso es lo que la palabra griega significa – anothen -- ser rehecho de arriba a abajo, de pies a cabeza, dentro y fuera para que puedas ser una persona diferente a la que eres ahora y verás a Dios y al mundo y a otra gente desde una perspectiva completamente diferente de la que tenías antes en el Concilio de los Obispos o en el Club de Harvard.) Y con éso, Jesús destruye las murallas y se mueve fuera de la caja en la cual Nicodemo quería quedarse.
Y es allí cuando Jesús le dice a Nicodemo y a todos los otros que están en el cuarto, que el viento, el Espíritu, el aliento de Dios sopla donde quiere. Y le dice a Nicodemo y al mundo que Dios los quiere tanto que ha mandado a su único Hijo para ser levantado en la Cruz para salvar al mundo, al igual que Moisés levantó a la serpiente en el desierto para salvar a la gente de Israél hace mucho tiempo atrás, para que todos, sin importar la edad ni como se encuentren, experimenten el sacrificio del amor de Dios y pongan su confianza en él, para que puedan salvarse, aún Nicodemo, porque por esa razón Dios mandó a su Hijo al mundo, no para condenar al mundo pero para salvarlo. Y te puedes dar cuenta por la mirada de Jesús que Jesús se pregunta si ha realizado algún cambio en Nicodemo y puedes darte cuenta por la mirada en los ojos de Nicodemo que éste no está del todo seguro hacia donde se encamina todo ésto…..
Y al final, no importa en que tono de voz Nicodemo hace la pregunta – "¿Como un hombre hecho y derecho puede volver a nacer?" – porque si la hace con malicia como un desafío contra Jesús o con sinceridad, con la esperanza de que la respuesta pueda cambiar su vida, de cualquiera manera la pregunta presenta para Nicodemo una crísis, una selección que no puede ser evitada, un desafío que demanda que Nicodemo responda con algo más que una respuesta retórica. Porque Jesús está guiándo a Nicodemo a considerar una pregunta que ni un seminario ni el Sanedrín lo han preparado a contestarla: " ¿Qué es lo que quieres hacer por el resto de tu vida Nicodemo? Nicodemo poseía todas las respuestas que se necesitaban para vivir en esa vida espiritual ajada que le ofrecía su religión, pero su vieja religión no poseía una respuesta a la pregunta: "¿Qué es lo que quieres para el resto de tu vida Nicodemo?"
"Eres uno de los hombres más sabios de Israél, uno de nuestros maestros," continúa Jesús. "Has leído la Biblia y eres uno de los hijos de Abraham. Sabes como el Espíritu lo ha creado todo desde un principio. Sabes que la vida de Abraham fue hecha de nuevo a la edad de 75 años. Sabes esas cosas pero¿ no sabes cómo un hombre puede nacer de nuevo? Si nueva vida vino a la vida de Abraham a los 75 años, ¿No crees que te pueda suceder lo mismo? ¿No crees que Dios pueda hacer lo mismo contigo Nicodemo, como lo hizo con Adán antes de ser creado y de Abraham cuando ya se había hecho viejo?"
Y Margaret Hess nos dice que en ese momento podemos observar como se configura la mente de Nicodemo: "Piensa, Nicodemo. Si naces de nuevo puedes crecer de nuevo. Piensa sobre tu vida. ¿Qué harías diferente si tuvieras la oportunidad? ¿Cómo crecerías de una manera diferente? ¿Como reeditarías la narrativa de tu vida? Al entrar de una manera más profunda en tu desconcierto Nicodemo, encontrarás a Jesús quien te invita a ser más curioso sobre la vida y para que pienses de nuevo tus suposiciones con una perspectiva diferente. No serás desafiado a que le hagas una autopsia a tu vida pero a mirar hacia el futuro con los ojos de la posibilidad redentiva. ¿Cómo sería tu vida diferente si nacieras de nuevo? ¿Cómo cambiaría tu vida si realmente creyeras desde un principio que Dios te quiere con un amor de sacrificio?
Nicodemo, el santo patrón de los curiosos, podemos verte con el parpadeo de la lámpara , tu cara llamando la atención con una mezcla de confusión e interés.
Jesús espera, el silencio es roto sólamente por el sonido del viento que golpea el postigo de la casa. Te sobas la barba y repiensas tu vida, viendo el pasado y el futuro a través de los ojos de Aquel quien te ama. Te mareas con las posibilidades de todo ésto. Y nosotros también. ¿Nacer de nuevo? El mero pensamiento nos atraviesa y nos hace tambalear. ¿Quieres decirnos que nuestras vidas podrían ser diferentes?
¿Que revelaría una autopsia de tu vida hasta ahora? ¡Qué magníficas preguntas yacen en los oídos de Margaret Hess! ¿Que tipo de suposiciones te han guiado todos estos años de las que te podrías deshacer si pudieras? ¿Cómo sería tu vida diferente si nacieras de nuevo? ¿Cómo cambiaría tu vida en este mismo instante si realmente creyeras de pies a cabeza que Dios te quiere y que no hay nada, absolutamente nada que pueda quitarte ese amor? Soba tu barba, Nicodemo y repiensa tu vida, viendo no sólo tu pasado sino que también tu futuro a través de los ojos de Aquel que te ama. Tienes 45 años ¿Cuántos años más de tu vida quieres seguir viviendo tal como ahora ¿Cuántos años más de seguridad y de una vida sin riesgos quieres?
O como lo puso Emily Dickenson:
El hueso que no tiene médula;
¿de qué sirve?
No sirve para la mesa,
para un mendigo o para un gato.
Un hueso tiene obligaciones,
un ser también;
una asamblea sin médula
es más culpable que la vergüenza.
Pero ¿cómo podrán criaturas ya hechas
obtener un nuevo ser?
¡El viejo fantasma de Nicodemo nos confronta nuevamente!
Y Nicodemo le pregunta a Jesús como hacerlo. "¿Cómo logras una nueva creación, este renacer espiritual de pie a cabeza de que nos hablas Jesús? ¿Cómo logras para que esta fe se haga nueva y refrescante y diferente?" Y Jesús le pregunta a Nicodemo que necesito hacer la primera vez que nació. Y Nicodemo le responde, "Bueno, sólamente flotaba y de repente fui empujado a salir." Y Jesús le dijo "Exactamente, nacer de nuevo en el Reino de Dios, obteniendo un nuevo espíritu es como éso, como un viento que nos empuja a donde sea." Y Nicodemo dice "No lo entiendo." Y Jesús le dice "Finalmente lo estás comprendiendo."
Y en este instante es cuando oimos al viento cerrar el portillo de la casa y nos damos cuenta que no es Nicodemo sino que tú y yo los que estamos al frente de Jesús esa noche. O mejor, escuchándo a Jesús esta mañana. Venimos los domingos esperando que las cosas estén bien armadas espiritualmente, esperando encontrar respuestas, esperando que podamos entender a Dios, que se nos explique y que lo podamos aprender para que de esa manera podamos seguir adelante con nuestra vida tal cual es mañana y siempre.
"¿Qué tenemos que hacer?" preguntamos con lápiz en mano. "¿Qué tenemos que hacer para entrar al Reino de Dios?" ¿Hay algún truco para lograrlo? ¿Podemos leer un libro para lsaber cómo? ¿Hay talleres a los que puedo asistir?
Recuerdo los veranos en Tejas mientras crecía, antes de que hubiera aire acondicionado. Recuerdo como en las tardes cuando todo el trabajo del día se había terminado, todos nos reuníamos en el pórtico de la casa de mis abuelos y nos mecíamos en la silla mecedora o nos columpiábamos suavemente en el pórtico, columpiándonos y conversando, como una manera de escapar del calor.
Y el viento susurraba en las hojas de los árboles y la conversación se paraba y todos nos callábamos y nos sentábamos sin movernos para gozar de la brisa, ese maravilloso regalo de la brisa suave, del viento que sopla donde quiere. Jesús nos dice que así es el Espíritu.
Quizás éso es lo que es la iglesia. Quizás éso es lo que es la Eucaristía, unas veces es como la silla mecedora en el pórtico, un descanso, un modo de romper con lo cotidiano, un momento para esperar que venga la brisa, un momento para esperar que venga el viento, un momento para esperar que el Espíritu venga y nos pregunte, "Qué quieres para el resto de tu vida?"
Ustedes han venido esta mañana quizás sin muchas ganas de estar aquí y su corazón está en otra parte. Y su mente se encuentra en otras partes, tratando de resolver algún problema que tienen en el trabajo, batallando sin descanso con los difíciles problemas que la vida nos presenta. Pero, de repente, durante el servicio oyes el susurro de las hojas y sientes la brisa. Tal véz es una de las lecturas o la música o las oraciones o el silencio o la comunión o quizás es cuando alguien te ofrece un piropo a la entrada o una palabra de aliento o cuando tú le ofreces una palabra de aliento a otro ser y dejas de lado el lápiz y el papel y agradeces la brisa y te preguntas "¿Qué fue éso?" Sólo el viento, sólamente la refrescante brisa y la pregunta de Nicodemo la haces tuya "¿Cómo puede un hombre grande nacer de nuevo? Y a través de la brisa oyes una dulce voz diciéndote que no hay nada que tienes que hacer (al recibirla); es sólamente un regalo que se te ha ofrecido.
Llámalo gracia. Las Escrituras Sagradas, la música, los himnos, las oraciones, el Cuerpo y la Sangre de Cristo, Jesús, el silencio, una palabra de aliento ofrecida o recibida. Cada vez que y cuando sea que la brisa te susurra la voz de un Dios que nos ama, quizás es la invitación del Espíritu para que dejemos de lado todos los ejercicios espirituales, dejemos de lado nuestras posturas y nuestros conceptos religiosos para que podamos gozar de las refrescantes nuevas de que Dios ama este mundo y a tí y a mí tanto que envió a su único Hijo para que el que confíe en él, pueda tener la vida eterna. Porque Dios envió a su Hijo al mundo no para condernar al mundo sino que a través de él, el mundo pueda salvarse. Quizás sea la invitación del Espíritu para nosotros de gozar las refrescantes buenas nuevas de que no tenemos que vivir el resto de nuestras vidas de la misma manera que la hemos vivido hasta este momento.
¿Por qué venimos aquí, día tras día, semana tras semana? Venimos para encontrarnos con Jesús, quien nos pregunta qué queremos hacer con el resto de nuestras vidas. ¿Estás satisfecho? O ¿Quieres más, algo nuevo y refrescante y diferente?
El hueso que no tiene médula,
¿De qué sirve?
No sirve para la mesa,
Para un mendigo o para un gato.
Un hueso tiene obligaciones,
Un ser también;
Una asamblea sin médula,
Es más culpable que la vergüenza
Pero ¿Cómo podrán las criaturas ya hechas,
Obtener un nuevo ser?
¡El viejo fantasma de Nicodemo nos está confrontando nuevamente!
Quizás Huston Smith le ha sacado todo el jugo que tiene. Smith, un erudito contemporaneo de la religión ha dedicado toda su vida a estudiar las religiones del mundo. Smith debe tener cerca de los noventa años y hace cinco o seis años reimprimió su texto de estudio sobre las religiones más importante del mundo por la enegésima vez.
Cuando su libro fue reimprimido un reportero fue a entrevistar a Smith de la misma manera que Nicodemo fue a visitar a Jesús. El reportero le preguntó a Smith una pregunta al igual que Nicodemo esperando una respuesta directa y redicha. "Sr Smith" le dijo "Ud. ha dedicado su vida al estudio de las religiones del mundo, ¿Cuál religión es la verdadera?" y Smith le contestó "Sí."
El entrevistador, quien sentía que le había tomado el pelo, le repitió la pregunta. "Sr Smith, Ud. fue instruído en la religión metodista y Ud. ha dedicado su vida a estudiar las religiones del mundo ¿Es Jesús la respuesta? ¿Es Ud. cristiano?" Y Smith le respondió, "Lo que he descubierto en mi vida es lo siguiente -- que estamos bajo buenas manos y en gratitud a éso, debemos ayudarnos mutuamente a llevar la cruz."
¿Cómo puede una persona grande nacer de nuevo? ¿Cómo puedes renacer de pies a cabeza? ¿Qué hay que hacer para entrar al Reino de Dios? Estamos bajo buenas manos. El Espíritu sopla adonde quiere. Dios ama tanto al mundo que …………
¿Cómo quieres responder a las buenas nuevas el resto de tu vida?
En el nombre de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.