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El sermón del Rev. Dayle A. Casey |
Semana Litúrgica 28 Año Litúrgico C |
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en The Chapel of Our Saviour |
Malaquías 3:13 - 4:6 |
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Colorado Springs, Colorado |
2 Tesolanicenses 3:6-13 |
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el 18 de noviembre del 2001 |
Lucas 21: 5-19 |
El Adviento llegará pronto. Y eso significa que oíremos, como lo hemos hecho en muchas de las lecturas de esta mañana, sobre la venida del Día del Juicio del Señor, lecturas acerca de la venida de ese día, que como nos dice el profeta Malaquías: " los arrogantes y los malvados serán como paja y serán consumidos...y los adeptos saldrán brincando como becerros bien cebados fuera del establo." El Adviento viene.
No hace mucho tiempo vi un letrero que decía algo tan conocido, en una parada de buses.
Había sido pintado años atrás y se había desteñido pero todavía proclamaba que "Jesús vendrá pronto."
Me pregunto. Me pregunto que significa éso.
¿Qué quiere decir "pronto"? ¿La próxima semana? ¿En dos semanas más? Sin lugar a dudas ¿antes del fin del año? Si "pronto" no significa antes del año 2002, entonces, ¿Qué significa realmente la palabra "pronto"?
¿Cuán "pronto" estas cosas ocurrirán, todas esas cosas que Malaquías yJesús predicen: templos derrumbados e insurrecciones que ocurren y que eldemonio será castigado y la bondad premiada?
¿Qué es el tiempo? Se pregunta San Agustín. ¿Quién lo puede explicar? ¿Quién puede comprenderlo y expresarlo en una palabra? Sin embargo, conversando ¿De qué hablamos más si no es del tiempo? Por supuesto que lo comprendemos o no podríamos hablar de él de otra manera,¿Qué es entonces el tiempo? "Si nadie me pregunta por él, yo sé qué hora es," nos dice Agustín, "pero si alguien a quien no conozco quiere que se lo explique, no sé como hacerlo." (Confesiones, Libro XI, capítulo 14.)
Hace unos años hubo una película llamada "El día después." Trataba sobre la vida en Kansas después de que Kansas había sido atacada por una bomba atómica. Pero la película empezada relatando lo que había ocurrido el día anterior.
¿Cómo pasaban el tiempo el día antes? Era todo anticipación, expectación. Algunos pasaron el día admirando las grandes piedras del templo; otros preguntándose donde ir a comer; otros esperando en la cola para pagar en Walmart o en Toys R Us; otros planeando una entrevista para el próximo día. Como en los días de Noé antes del diluvio "la gente comiendo y bebiendo, casándose y comprometiéndose." Muchas esperanzas."
¿Es éso lo que significa el tiempo? ¿Expectación? ¿Anticipación? Uno de Uds. me dijo el otro día que John Lennon decía que el tiempo era la manera en que Dios se aseguraba de que todo no ocurriera en el mismo momento, que quizás ésa sea otra manera de que siempre vivamos en el día anterior, es la manera en que Dios nos recuerda que es una tontería vivir el presente sin preocuparnos de las piedras del templo o de la vida o de nosotros mismos como si no tuviera importancia.
Con el gran estallido de la creación, que ocurrió hace mucho tiempo atrás, todo ocurrió al mismo instante. Pero ahora, la vida es vivida en tiempo, en el día anterior. Es vivida con expectativas en anticipación del futuro que no conocemos. No puede ser vivida de ninguna otra manera.
Es por eso que Jesús nos dice "que nos mantengamos despiertos porque ni nosotros sabemos ni Jesús sabe cuando el Señor vendrá, opuesto a lo que el letrero del banco en la parada del autobús decía, el cual parece saber más sobre lo que Jesús sabía de lo que el mismo Jesús realmente sabía. Pero Jesús también nos dice que ha llegado el momento, contrario a lo que decía el letrero en la banca del paradero del bus, el cual parece creer que ese momento aún no ha llegado.
Jesús nos dice que nadie sabe la hora ni aún El mismo pero que el Reino de Dios está cerca. ¿Es éso entonces lo que significa "pronto"?
¿Qué el Reino de Dios está por venir pero que ya está entre nosotros?
¿Qué Jesús ya volvió? ¿Qué la oportunidad de vivir como Dios vive ya está aquí con nosotros?
Como hemos oído esta mañana, ya existían "los nacidos de nuevo" entre los cristianos de Tesalonika, los cuales tenían tanto tiempo entre sus manos que no sabían que hacer con el tiempo que se les había dado; otros cristianos que aparentemente habían decidido que ya que Jesús volvería pronto, no tenían que preocuparse de nada.
Por lo que pararon de trabajar. Se hicieron vagabundos, dice Pablo escapando del tiempo y de la realidad teniendo ahora el tiempo para inmiscuirse en la vida de todos los demás y no así de la propia. Pero Pablo les dijo que en el mundo estaba marcado por el tiempo y que si ellos no trabajaban, ellos no comerían, aunque viniera en ese mismo instante Jesús.
"Tengan en cuenta el momento en que viven" nos dice Pablo en sus epístolas, "porque es ya hora de levantarse del sueño; que la salvación está cerca de nosotros...La noche está avanzada. El día se avecina.
Despójense, pues, de las obras de las tinieblas y revístanse con las armas de la Luz...Revístanse más bien con el Señor Jesucristo y no se preocupen de la carne para satisfacer sus concupiscencias." (Romanos 13) "El amor" dice la Madre Teresa, "es el fruto en su estación que perdura así siempre, el cual está al alcance de nuestras manos." El amor se puede realizar en cualquier momento. Eso es verdad, mientras el tiempo exista. ¿Podemos amar mañana? ¿Podemos hacer justicia y misericordia mañana? Por supuesto, si es que hay tiempo. Pero mejor, hagámoslo ahora porque ahora todavía tenemos tiempo.
El tiempo es lo que nos da esperanza. El futuro es la esperanza del presente, la esperanza de que puede ser "pronto", mañana, hoy, quizás ahora mismo, cuando El Juicio de Dios hacia nosotros y sobre nuestras vidas se interceda con nuestro propio juicio sobre nosotros y sobre nuestras vidas, la esperanza de que aún queda tiempo, que puede ser cualquier momento, cuando decidamos vivir en este mundo y en el tiempo de vida que Dios nos ha proporcionado.
El Adviento, el cual viene "pronto" es, acerca de lo que está por venir y de la necesidad de hacer una decisión. Es como la intercesión de tu propio juicio de vida con el juicio de Dios sobre la vida. El Adviento es la necesidad de decidir como vas a vivir tu vida en tu tiempo, en el único tiempo y en el único mundo que tienes y en el único mundo que Dios te ha dado para vivirla.
¿Quién sabe cuándo y dónde esa intercesión, esa crisis, ese tiempo es? o ¿fue? o ¿será? Lo único que realmente sabemos, es que en este momento vivimos en el día anterior a éso. El día después todavía no ha sido determinado. Vivir en el presente significa que vivir en el futuro todavía no es posible y que todavía hay tiempo para ser, todavía hay tiempo para cambiar nuestras espadas y lanzas y trabajar el arado con las cortadoras de gancho.
O, para ponerlo de otra manera, el Adviento es estar embarazada y la Navidad es dar a luz. El Adviento es la palabra de Dios que está impregnada en el mundo, aún en un mundo de templos derribados, de Torres Gemelas y de guerras en Afganistán.
Sabemos lo que significa estar embarazada. Sabemos, cuando estamos esperando un niño que tenemos una decisión que hacer, lo que significa que sabemos vivir la vida en tiempo. Tenemos una opción. Hay tiempo si así lo deseamos, de abortar Su Palabra y Su Esperanza. Y aún hay tiempo para traer Su Palabra y Su Esperanza al momento de dar vida. Todavía hay tiempo para verlas nacer, para darles nombre, todavía hay tiempo para destruir espadas y lanzas y convertirlas en arados y cortadoras. Todavía hay tiempo para que renazca nuevamente la palabra de Dios en este mundo y por este tiempo dado por El a nosotros. Todavía hay tiempo para sanar a los enfermos, limpiar a los leprosos, resucitar a los muertos; todavía hay tiempo para compartir nuestro alimento, nuestra ropa y nuestro dinero con aquellos que no tienen nada; todavía hay tiempo para visitar a aquellos que nadie quiere visitar; todavía hay tiempo para compartir con nuestros hijos y para decirles una vez más cuanto los queremos.
Todavía hay tiempo, en las palabras de Juan Bautista para arrepentirnos; todavía hay tiempo para acercarnos al bebé en el Portal de Belén y a Cristo en la Cruz; todavía hay tiempo para dejar de lado la idea de que podemos salvarnos por nuestro dinero, nuestra inteligencia, nuestras bombas y otras herramientas hechas por el hombre.
Todavía hay tiempo para cambiar de una vida centrada en nosotros para centrarnos en los demás; todavía hay tiempo para vender las cosas que tenemos para darles el dinero que obtengamos a los pobres; todavía hay tiempo para hacer por otros lo que nos gustaría que otros hicieran por nosotros; todavía hay tiempo, en otras palabras para ser la palabra de Dios en este mundo y en este momento que Jesús nos dió para ser.
Porque aunque La Palabra y La Esperanza nacieron y se hicieron carne hace muchos años atrás, La Palabra y La Esperanza están siempre volviendo a nacer una y otra vez y la Navidad es dar nuevamente vida y para ponerle nombre al que nace.
La Navidad es el nacimiento de La Palabra y de La Esperanza y nos quedan sólamente 37 días de vida antes de que llegue la Navidad. Y la anticipación, la vida esperanzada de la palabra nos promete hacer la diferencia en este mundo que se nos es dado nuevamente, si es que le permitimos nacer otra vez en este mundo dado por El.
"Jesús viene pronto." Me pregunto. Me pregunto ¿en qué sentido éso es verdad? El letrero está casi borrado. Y me pregunto, si el arco iris, la señal que Dios le dió a Noé ¿no será quizás la única señal que vamos a recibir, la señal que Dios no ha terminado con el desastre que la historia es y que está haciendo nuevamente con nosotros un nuevo convenio de gracia y misericordia?
El arco iris ha desaparecido pero su promesa aún persiste, la promesa de un Juicio de Gracia. La promesa del juicio de Jesús ¿No es ésa? La promesa y el juicio de que el reino de Dios está cerca.
La promesa de la cruz, el juicio de Jesús de como vivir su propia vida como es intercedida con el juicio de Dios acerca de la vida; ése es el fallo de Jesús para nosotros. Y es la única señal que necesitamos. Y como el arco iris que Dios le dió a Noé, la Cruz está de pie por siempre jamás, sobre este mundo dado a nosotros para hoy, mañana y siempre. Viene pronto, Ya llegó. Ya había llegado en los días de Noé. La única pregunta somos nosotros, la cual es la pregunta del tiempo, la pregunta de la intercesión para nosotros, la pregunta de la intercesión de nuestras vidas con la vida que Dios nos ha dado para vivirla dentro del tiempo.
¿Podemos hacer nuestra, la señal y la promesa en nuestro tiempo?
En el nombre de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Amén.